Mexico, a beautiful country mired in violence, 209 anniversary of Independence…México, un hermoso país sumido en la violencia, 209 aniversario de la Independencia

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Text credits:
https://www.bbc.com/news/world-latin-america-48012923

Mexico murder rate rises in first three months of 2019
22 April 2019

The first three months of 2019 have seen a 9.6% increase in murders in Mexico, official figures suggest.
The report says 8,493 people were murdered from 1 January to 31 March, a 9.6% rise from the same period in 2018.
The figures contradict statements by Mexican President Andrés Manuel López Obrador, who had said the murder rate had not risen since he took office.
Mr López Obrador was sworn in on 1 December. He had campaigned on a promise to drive down violence.

The figures from the National System for Public Security are particularly worrying as 2018 had the highest murder rate since Mexico began keeping records of homicides.
The state with the highest murder rate so far in 2019 was Guanajuato, in central Mexico, where two powerful drug cartels – Jalisco New Generation and Santa Rosa de Lima – are fighting for control.

The numbers provided by the National System for Public Security were published just over a week after President López Obrador clashed with journalist Jorge Ramos at a press briefing over whether there had been a improvement in security in Mexico.
“Our data shows that we’ve brought the situation under control,” the president said.
“The data I have shows something else, you’re not controlling, to the contrary, many Mexicans continue to die,” Mr Ramos challenged the president.
“They have not risen,” President López Obrador said before adding: “I’m not saying we’ve solved the problem.”
Mr López Obrador said he had inherited a violent country from his predecessors. Successive Mexican presidents have tried to drive down the country’s high murder rates for years, even declaring a “war on drugs” in an attempt to defeat Mexico’s powerful drug cartels.
But the number of murder victims has risen as the cartels splintered and fought for control of disputed areas.

During the presidency of Enrique Peña Nieto, who preceded Mr López Obrador in office, a number of high-profile cartel bosses were arrested, such as Joaquín “El Chapo” Guzmán, but the vacuum they left seemed to further inflame turf wars.
President López Obrador said he would create a new security force, the national guard, to rein in the violence, a move which has since been approved by both houses of congress.
The president aims to have a 80,000-strong force by the end of the year but some critics have questioned whether there are enough people willing to join the national guard.

 

 

Español
Créditos de este texto:
https://desinformemonos.org/tendencias-de-la-violencia-las-desapariciones-y-los-homicidios-en-guanajuato/

Tendencias de la violencia, las desapariciones y los homicidios en Guanajuato
Fabrizio Lorusso*
25 junio 2019

Guanajuato vive una oleada de violencia sin precedentes que va más allá del fenómeno de los asesinatos, de por sí desbordado y alarmante, y muestra, más bien, un patrón estructural y complejo, hecho de múltiples descomposiciones. Este análisis se centra en la incidencia de crímenes de alto impacto, especialmente los homicidios dolosos y las desapariciones, pero como premisa cabe destacar el contexto persistente de violencia estructural en la entidad. Ésta se relaciona con la agudización de las desigualdades entre sectores de la población que “produce un daño en la satisfacción de las necesidades humanas básicas (supervivencia, bienestar, identidad o libertad) como resultado de los procesos de estratificación social, es decir, sin necesidad de formas de violencia directa” (Tortosa y La Parra, 2003).

Nuevo León y Guanajuato son los dos estados con mayores desigualdades en la distribución de los ingresos, reflejadas en sus coeficientes de Gini, respectivamente de 0.578 y 0.576 en 2016, siendo la media nacional de 0.462. Entonces, si bien en Guanajuato la pobreza absoluta ha bajado, son focos rojos las “vulnerabilidades por carencias sociales” (calidad, espacios y servicios básicos en las viviendas), el rezago educativo, el acceso a la seguridad y la desigualdad (SEDESOL, 2018).

Al respecto, los municipios que tienen las mayores concentraciones de personas en condición de pobreza son Celaya, Irapuato, León, Salamanca, Pénjamo, San Miguel de Allende, Silao, Valle de Santiago y Guanajuato, que también figuran en los primeros lugares por incidencia delictiva. Lejos de querer establecer una relación causal y simplificadora entre pobreza y delincuencia, destaco que en el tiempo el problema de la violencia se ha amplificado por la combinación de factores como las disparidades socioeconómicas y el modelo de desarrollo, las políticas públicas y de seguridad con enfoque represivo, el deterioro del sistema de procuración e impartición de la justicia, la expansión de grupos armados y paramilitares, las disputas por rentas, tráficos y recursos económicos, lícitos e ilícitos, entre otros.

Con 1,237 homicidios dolosos de enero a abril de este año, Guanajuato ha quedado en primer lugar nacional, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SENSP). En mayo hubo 218 carpetas abiertas por homicidio doloso y 256 víctimas, sumando así un total de 1,493 víctimas en cinco meses, siendo los municipios más golpeados: León, Irapuato, Salamanca, Celaya, Acámbaro, Pénjamo, San miguel de Allende, Valle de Santiago, Abasolo, Apaseo el Alto y Salvatierra. Igualmente hay que considerar 5 feminicidios en este mismo periodo.

Los 2,609 homicidios intencionales de 2018 significan un incremento del 202% desde 2015 y del 140% en el último año. A nivel nacional, el aumento fue mucho menor, del 14% en 2017-2018. Si ampliamos el periodo, para Guanajuato los homicidios dolosos aumentaron del 327.7% en 5 años (2013-2018) (IEP, 2019, p. 15).

Ante esto, el 3 de junio pasado el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, anunció la primera transferencia de elementos de la Guardia Nacional (GN) a las entidades que están enfrentando los mayores problemas de seguridad: Guanajuato, Michoacán y Jalisco. Nada nuevo bajo el sol. La Sedena reporta que entre el año 2000 y el 2012 la presencia de los militares en Guanajuato creció 125.6%, al pasar de 728 elementos en el 2000 a 1,643 en el 2012 (Molina, 2019).

Desde 2016, cuando la cifra anual de asesinatos se estaba acercando peligrosamente al umbral de mil, la Federación, solicitada por el gobierno estatal, incrementó sensiblemente los envíos a Guanajuato de brigadas militares y refuerzos de la Gendarmería y la Policía Federal. Por ejemplo, 600 soldados y 200 marinos llegaron en enero de 2019, y 1,600 soldados llegaron en marzo, con la actual operación “Golpe de Timón”. En 2018 se instalaron 3,200 policías militares en Irapuato (XII Brigada) y otras ciudades. En 2017 se estableció el mando único militar en cuatro municipios[2] y se realizaron patrullajes y retenes militares en León y en la frontera con Queretaro, mientras que en octubre de 2016 fueron enviados unos mil soldados a la entidad. En general su misión ha sido resguardar sobre todo el corredor industrial, las grandes ciudades y la zona de Salamanca, epicentro de la refinación petrolera y de la distribución vía ductos y con pipas, así como del robo de combustible, en el Bajío.

Como ya sucedió en distintas zonas del país, por ejemplo en Ciudad Juárez, Guerrero o Michoacán, la militarización de la seguridad pública y los operativos conjuntos per se, en el mejor de los casos, tienen efectos de contención de la violencia en el breve periodo y, en el mediano plazo, tienen el riesgo de volverse otro factor problemático y detonador de la misma violencia que intentan reducir.

Aunque es difícil establecer una relación monocausal y directa, es un hecho que en México los años con más homicidios de la última década, el 2011 y el 2018, han coincidido con el mayor número de militares desplegados en las calles: 52,690 en 2011 y 54,980 en 2018 (Jiménez, 2018). Tampoco en Guanajuato la violencia y los crímenes han descendido tras el envío de efectivos castrenses. Ni ha ocurrido tras el Operativo Escudo-Titán, implementado por la Comisión Nacional de Seguridad de la Secretaría de Gobernación con personal de la Policía Federal, la Procuraduría General de la República y las policías locales desde marzo de 2018 en Celaya, León, Apaseo el Alto y Apaseo el Grande.

Todavía a finales del 2018, Pemex señalaba la presencia de 1,547 tomas clandestinas, siendo Guanajuato, después de Hidalgo y Puebla, el tercer estado más afectado (Pemex, 2018). La refinería Ing. Antonio M. Amor de Salamanca es la segunda de mayor producción de las seis operantes en el país y a su alrededor se han detonado negocios ilegales boyantes, controlados por la organización criminal o “cártel” de Santa Rosa de Lima, liderada por José Antonio Yépez, alias “El marro”, y disputados por grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Mientras tanto, los municipios del llamado “triángulo del huachicol”, entre Irapuato, Salamanca y Celaya, han experimentado la expansión de crímenes de alto impacto como el homicidio, la extorsión, la desaparición de personas, los robos y las lesiones dolosas. Al respecto, se han multiplicado las tipologías de actividades económicas ilegales y en 2019 se ha señalado la operación de al menos cinco organizaciones criminales de importancia en la entidad (Santa Rosa de Lima, remanentes de los Zetas, CJNG, cárteles de Sinaloa y Golfo).

Entre enero y marzo de este año, sí se registró una baja del 95% a nivel nacional en el robo de combustible, como consecuencia de la estrategia “de choque” del gobierno federal en enero pasado (Pemex, 2019). Sin embargo, un dato preocupante es que el número de tomas clandestinas detectadas por Pemex en el estado fue de 450 tan solo entre enero y abril[3], destacando los municipios de Villagrán con 71, Irapuato con 63, Salamanca con 59 y Celaya con 44 (Milenio, 2019). Finalmente son éstas unas de las ciudades con las mayores tasas de homicidios y delictivas en general.

Entonces, aun con presencia militar, la incidencia criminal en la región se mantiene alta hasta la fecha. Con 45,609 presuntos delitos registrados entre enero y abril de 2019, Guanajuato se coloca en un preocupante cuarto lugar nacional, después del Estado de México, la Ciudad de México y Jalisco. En otras palabras, de los 653,087 delitos presuntamente cometidos en las 32 entidades del país, según datos de las fiscalías reportados al SESNSP, el 6.9% corresponde a Guanajuato, siendo la población de este estado el 4.7% del total nacional (SESNSP, 2019).

 

 

 

Créditos de este texto:
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-49079323

Violencia en México: cómo se explica el nuevo récord en el número de homicidios
Alberto Nájar
BBC News Mundo, México
22 julio 2019

La violencia aumentó en México en el primer semestre del año. Datos oficiales calculan los homicidios de junio en 2.560, la cifra más alta para un solo mes en la historia reciente.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) desde diciembre pasado, cuando empezó el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, la cantidad de homicidios es de 20.599.
Así, la tasa es de 22 por cada 100.000 habitantes. El incremento es del 6% con respecto al mismo período de 2018, señala el SNSP.
El SNSP sitúa las muertes violentas por encima de los años más violentos de la guerra contra el narcotráfico del expresidente Felipe Calderón (2006-2012).
En ese período, el promedio fue de 9,75 por cada 100.000 habitantes.

“El semestre es el peor arranque en materia de criminalidad en la historia desde que se lleva el conteo de los delitos de alto impacto”, le dice a BBC Mundo Javier Oliva, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Es verdaderamente una mala noticia y tiene varias explicaciones. Una de ellas es la impericia de las autoridades civiles en el tema de seguridad”, añade.
En varios momentos, el presidente López Obrador ha reconocido que su gobierno no ha logrado contener el incremento de la inseguridad.
“Es una asignatura pendiente y no hemos podido disminuir el número de delitos. Sobre todo lo que tiene que ver con homicidios pues es prácticamente lo mismo”, dice.

1. Armas de EE.UU.
De acuerdo con la última estadística, el 70% de los homicidios se cometieron con armas de fuego, muchas provenientes de Estados Unidos según especialistas.
De hecho, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó este lunes que el ingreso de armas desde ese país fue uno de los temas que abordó en su encuentro con el secretario de Estado, Mike Pompeo, en su encuentro del domingo.”Hemos pedido que se organice un operativo de Estados Unidos, desde luego en su territorio, nosotros en el nuestro, porque pasar con armas es ilegal en México”, dijo Ebrard.
“El secretario de Estado me manifestó su interés en contribuir por parte del gobierno de Estados Unidos a esto”, agregó.
Según el canciller mexicano, en los próximos días iniciará una estrategia de revisión en las ciudades fronterizas de Tijuana, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Ciudad Juárez.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reporta un incremento en el número de armas involucradas en diferentes crímenes.
La tendencia se nota en el uso de rifles automáticos, con un incremento de 63% en comparación con el año pasado, así como armas de asalto con un aumento de 120%.
“Hay preocupación de que este incremento signifique también un aumento en el índice delictivos, y el número de homicidios en el norte del país en particular”.

2. Huachicoleo y más
De acuerdo con las autoridades, López Obrador recibió al país con una tendencia creciente en el número de homicidios.
Algo que inició desde 2015, en el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto, y que hasta ahora no ha logrado revertirse.Además del incremento en el contrabando de armas, otra de las explicaciones es que algunas bandas de delincuencia organizada y carteles de narcotráfico ampliaron sus actividades, coinciden especialistas.
Un ejemplo es el robo de combustible que aumentó significativamente en los últimos años.
En 2018, al concluir la gestión de Peña Nieto, Petróleos Mexicanos había detectado más de 12.000 sitios clandestinos de “huachicoleo”, como se conoce a este delito.
En algunos casos las bandas de robo de gasolina y diésel son responsables del incremento de homicidios en estados como Guanajuato, Puebla o Veracruz según datos de la consultora Etellekt.

3. Guerra de carteles
Otra razón es la disputa entre bandas de narcotráfico por mercados locales de drogas según autoridades y especialistas.
Un ejemplo es Colima que de acuerdo con el SNSP tiene la mayor tasa de homicidios en el país, con un promedio de 40,7 casos por cada 100.000 habitantes.El siguiente estado con mayor cantidad de estos crímenes es Baja California Sur, en el noroeste de México.
“Las morgues apilan tres cadáveres en donde debería ir uno”
La tasa en el sitio es de 34,14 homicidios por 100.000 habitantes. Al igual que Colima, la entidad tiene un alto flujo de turismo.

4. Los errores
Un elemento adicional en el incremento de homicidios, afirma el investigador Oliva Posada, es la estrategia de seguridad del gobierno actual.
López Obrador disolvió la Policía Federal que con distintos nombres había funcionado desde 1997 y en su lugar estableció la Guardia Nacional.
Es una corporación formada principalmente por policías militares y navales, que oficialmente empezó a funcionar hace unas semanas.
Sin embargo, recuerda el especialista, parte de la Guardia Nacional fue desplegada en las fronteras norte y sur para contener el ingreso de migrantes sin documentos al país.
También se cambió el objetivo de las operaciones de seguridad, que en los dos gobiernos anteriores se concentró sobre todo en capturar a los líderes del narcotráfico.
Ahora la estrategia es reforzar la seguridad en las ciudades y atender la violencia que afecta a los ciudadanos, asegura López Obrador.
Pero hasta ahora no se logra contener la violencia. Según el gubernamental Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi), el 74,6% de los mexicanos se sienten inseguros en sus ciudades.
Parte del problema es la forma como se aplica la estrategia de seguridad.
“Estamos repitiendo las inercias de cada gobierno: empezar de cero”, advierte Oliva Posada.
“Todos los gobiernos hacen cosas buenas y malas, pero se había avanzado por ejemplo en la construcción de la Policía Federal. Ahora también ahí se empieza de cero”.

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