La Lagunilla, Mexico City…Ciudad de México

_DSC7435

A phonograph playing a Danzon , while Don Miguel , a man of eighty years and one of the oldest antique market traders of the Lagunilla ends to accommodate objects of his post : a camera bellows , an old pistol, a old metal wheel barrow, bull horns and scales , among other things whose antiquity is obvious, but not useful. What is this? is a question that encourages the halls of this legendary market where the everyday lives with the extraordinary and in which, together but not mixed , the most varied objects were displayed last .
About 500 merchants assembled every Sunday Mexican mecca chatter . There come between 4 and 6 thousand people practicing the art of joyful chattering ( ” bargain with low value goods ,” according to the dictionary ) .
Objects over a hundred years , calls antiques have become scarce . “Many more modern stuff is now sold because not all people have to pay the cost of an antique . It has helped that became fashionable retro decoration , “he says Eva Martinez , dealer of all kinds of chacharitas , including old postcards and handbags womens seventies. Still, Merchandise Lagunilla still has a strong power of attraction . As Eva says , “there is nothing more enjoyable than something you provoke nostalgia, because it evoke a moment of your life.”
http://www.guiadelcentrohistorico.mx/kmcero/oficios-y-beneficios/la-lagunilla-el-gozoso-arte-de-chacharear
http://www.translate.google.com.mx

Un fonógrafo toca un danzón, mientras Don Miguel, un hombre de ochenta años y uno de los más antiguos comerciantes del mercado de antigüedades de La Lagunilla, termina de acomodar los objetos de su puesto: una cámara fotográfica de fuelle, una vieja pistola, un rueda metálica de carretilla antigua, unos cuernos de toro y una balanza, entre otras cosas cuya antigüedad es obvia, mas no su utilidad. ¿Para qué sirve esto? es una pregunta que anima los pasillos de este legendario mercado en donde lo cotidiano convive con lo extraordinario y en el que, juntos pero no revueltos, se despliegan los más variados objetos del pasado.
Aproximadamente 500 comerciantes montan cada domingo la meca mexicana de la cháchara. Allí acuden entre 4 y 6 mil personas a practicar el gozoso arte de chacharear (“negociar con mercancías de escaso valor”, según el diccionario).
Los objetos de más de cien años, las llamadas antigüedades, se han vuelto escasos. “Se venden ahora muchas más cosas modernas, porque no toda la gente tiene para pagar lo que cuesta una antigüedad. Ha ayudado que se puso de moda la decoración retro”, me dice Eva Martínez, comerciante de toda clase de chacharitas, incluidas viejas tarjetas postales y bolsas de mano para mujer de los años setenta. Aun así, la mercancía de La Lagunilla sigue ejerciendo un fuerte poder de atracción. Como dice Eva, “no hay nada más agradable que algo te provoque nostalgia, porque es evocar un momento de tu vida”.
http://www.guiadelcentrohistorico.mx/kmcero/oficios-y-beneficios/la-lagunilla-el-gozoso-arte-de-chacharear

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s